Las rimas son uno de los primeros juegos con el lenguaje: los niños las repiten, las cantan y las inventan mucho antes de saber leer. Además de divertidas, ayudan a reconocer los sonidos de las palabras, a ampliar el vocabulario y a memorizar.

¿Qué es una rima?
Dos palabras riman cuando suenan igual al final, a partir de la última vocal acentuada. Por ejemplo: «gato» y «zapato», «sol» y «caracol».
Dos tipos de rima
| Tipo | Qué coincide | Ejemplos |
|---|---|---|
| Consonante | las vocales y las consonantes desde la última vocal acentuada | ratón / botón, estrella / botella |
| Asonante | solo las vocales | casa / plaza, luna / cuna |
Un juego para practicar: decir una palabra y que cada niño busque otra que rime con ella. Si rima en todo es consonante; si solo coinciden las vocales, asonante.
Rimas tradicionales para jugar
Estas rimas pasan de generación en generación en América Latina y España. Seguro que tus abuelos conocen alguna:
- «Aserrín, aserrán, los maderos de San Juan…», para mecer a los bebés sobre las rodillas.
- «Pin uno, pin dos, pin tres…», para echar suertes y ver quién la trae.
- «Tengo una muñeca vestida de azul…», una canción que enseña a contar.
- «Una mosca parada en la pared…», que se canta cambiando todas las vocales por la misma.
Trabalenguas para soltar la lengua
- Tres tristes tigres tragaban trigo en un trigal.
- Erre con erre, cigarro; erre con erre, barril; rápido corren los carros, cargados de azúcar al ferrocarril.
- Pablito clavó un clavito. ¿Qué clavito clavó Pablito?
Rimas nuevas para leer en voz alta
Estas las escribimos para Ciudad Futura. Puedes leerlas, cantarlas o cambiarles el final:
El caracol
Sale el caracol al sol / con su casa de paseo; / no tiene prisa ninguna: / ¡llega tarde a su recreo!
La luna
La luna se fue a dormir / a una cuna de algodón; / las estrellas le cantaban / una nana en un balcón.
El gato
Un gato con un zapato / quiso aprender a bailar; / dio una vuelta, dio otra vuelta / ¡y se cayó al acabar!
Ideas para jugar con rimas
- Completa la rima: el adulto empieza un verso y el niño busca la palabra final.
- La cadena de rimas: cada uno dice una palabra que rime con la anterior; pierde quien se quede en blanco.
- Inventa un final: se lee una rima conocida y se cambia el último verso por uno nuevo.
- Rimas con nombres: buscar palabras que rimen con el nombre de cada niño («Sofía, que sonreía»).
Si ya dominan las rimas, el siguiente paso son las calaveritas literarias, perfectas para el Día de Muertos.
