La Mulata de Córdoba es una leyenda veracruzana de la época virreinal. Cuenta que una curandera de Córdoba, hermosa y que no parecía envejecer, fue acusada de brujería ante el Santo Oficio. En su celda dibujó un barco en la pared con un trozo de carbón, se subió a él y desapareció para siempre. No hay documentos que prueben que existiera, pero su historia retrata bien la persecución de mujeres, de afrodescendientes y de curanderas en la Nueva España.

La leyenda
Córdoba, en el centro de Veracruz, se fundó en 1618 en una región de cañaverales e ingenios azucareros donde trabajaban muchas personas esclavizadas de origen africano y sus descendientes. Ahí sitúa la tradición a una mujer mulata, es decir, hija de padre o madre africanos y europeos según las categorías de la época, que curaba con hierbas, aliviaba males que los médicos no entendían y ayudaba a quien se lo pedía.
La gente acudía a ella, pero también hablaba. Decían que no envejecía, que la habían visto en dos lugares a la vez y que de noche brillaba una luz extraña en su casa. Varios hombres poderosos la pretendieron y ella los rechazó a todos. Los rumores acabaron en una denuncia: brujería y trato con el demonio.
El Santo Oficio la apresó. Según la versión, la encerraron en las cárceles de la Inquisición en la Ciudad de México o en la fortaleza de San Juan de Ulúa, frente al puerto de Veracruz. La víspera de su castigo pidió un trozo de carbón y dibujó en la pared un barco con todas sus velas. Cuando el carcelero entró, ella le preguntó qué le faltaba al barco. «Solo le falta andar», respondió el hombre. «Pues mira cómo anda», dijo ella. Subió al dibujo y el barco se alejó hasta perderse. En la celda solo quedó un olor a azufre.
Leyenda e historia
| Leyenda | Lo documentado | |
|---|---|---|
| La mulata | Curandera hermosa y sin edad | No hay proceso inquisitorial conocido con su historia ni nombre seguro |
| La acusación | Brujería y pacto con el diablo | El Santo Oficio sí juzgó en la Nueva España casos de hechicería, curanderismo y «supersticiones» |
| La cárcel | La de la Inquisición o San Juan de Ulúa | La Inquisición tenía cárceles propias en la Ciudad de México; Ulúa era fortaleza y prisión |
| La fuga en barco | Mágica | Pura tradición oral |
| La Inquisición en México | — | Creada por orden de Felipe II en 1569, empezó a funcionar en 1571; suprimida en 1813, restaurada en 1814 y abolida para siempre en 1820 |
En la Nueva España la Inquisición no tenía jurisdicción sobre los indígenas, pero sí sobre españoles, mestizos, mulatos y africanos. La mayoría de los procesos por hechicería terminaban en penitencias públicas, azotes o destierro, no en la hoguera. Las pocas ejecuciones se dieron sobre todo contra acusados de judaizar o de herejía.
De la tradición oral a la literatura y la ópera
En el siglo XIX, cuando los escritores mexicanos empezaron a recoger tradiciones del país, el jurista y escritor José Bernardo Couto publicó una versión literaria de la leyenda. Desde entonces aparece en casi todas las antologías de leyendas mexicanas.
En 1948 se estrenó en el Palacio de Bellas Artes la ópera La mulata de Córdoba, del compositor tapatío José Pablo Moncayo, autor del célebre Huapango, con libreto de Xavier Villaurrutia y Agustín Lazo. La leyenda también ha pasado al cine, al teatro y a la radio.
Qué nos cuenta esta leyenda
- Racismo y castas. En la sociedad de castas, ser mulata ya era motivo de desconfianza. La protagonista es sospechosa antes de hacer nada.
- Mujeres y saber. Las curanderas manejaban un conocimiento de plantas que competía con médicos y boticarios con título. Acusarlas de brujería era una forma de controlarlas.
- El rumor como arma. La denuncia nace del chisme y de la envidia de los pretendientes rechazados. La leyenda muestra cómo una comunidad fabrica una «bruja».
- La fuga como justicia. El final mágico da la victoria a quien no podía ganar en un tribunal.
Leyendas emparentadas
El motivo del preso que escapa por un dibujo aparece en cuentos de muchos países. En México, la Mulata forma parte del gran repertorio de leyendas mexicanas junto a la Llorona y el Callejón del Beso. Si te interesa la época, lee también cómo nació el Día de Muertos en la Nueva España.
Preguntas frecuentes
¿La Mulata de Córdoba existió?
No hay pruebas. Es un personaje de tradición oral, aunque es posible que se inspire en mujeres reales procesadas por curanderismo en la región.
¿Dónde estuvo presa la Mulata de Córdoba?
Depende de la versión: en las cárceles de la Inquisición de la Ciudad de México o en San Juan de Ulúa, en Veracruz.
¿Qué dibujó la Mulata en la pared?
Un barco de vela. Al terminarlo se subió a él y desapareció, según la leyenda.
¿Quemaban brujas en la Nueva España?
Muy rara vez. La Inquisición novohispana castigó la hechicería sobre todo con penitencias, azotes y destierro; casi todas las condenas a muerte fueron por judaísmo o herejía.
