Las condritas son el tipo de meteorito más común: alrededor del 85 % de los meteoritos que se ve caer a la Tierra pertenecen a este grupo. También son los más valiosos para la ciencia, porque son casi tan antiguos como el propio sistema solar y no han cambiado mucho desde entonces.

Qué es una condrita
Una condrita es un meteorito rocoso que contiene cóndrulos: pequeñas esferas de silicato, de menos de un milímetro a unos pocos milímetros, que se formaron como gotas de roca fundida flotando en la nube de gas y polvo que rodeaba al Sol recién nacido, hace unos 4567 millones de años. De ahí viene el nombre: chondros significa «grano» en griego.
A diferencia de otros meteoritos, las condritas proceden de asteroides que nunca llegaron a fundirse por completo. Por eso conservan casi intacta la mezcla original de materiales del sistema solar primitivo.
Cómo llegan a la Tierra
La mayoría de las condritas procede del cinturón de asteroides, entre Marte y Júpiter. Los choques entre asteroides arrancan fragmentos, y algunos acaban en órbitas que cruzan la de la Tierra. Al entrar en la atmósfera, a decenas de kilómetros por segundo, la fricción calienta su superficie hasta fundirla y forma la corteza de fusión, una capa negra y fina característica.
Tipos de condritas
| Tipo | Proporción entre los meteoritos caídos | Qué las caracteriza |
|---|---|---|
| Ordinarias (H, L y LL) | la gran mayoría | contienen algo de hierro metálico; se clasifican según su contenido de hierro |
| Carbonáceas | unas pocas por ciento | ricas en carbono, agua y compuestos orgánicos; son las más primitivas |
| De enstatita | muy raras | se formaron en un ambiente pobre en oxígeno |
El meteorito de Allende (Chihuahua, 1969)
En la madrugada del 8 de febrero de 1969, una bola de fuego cruzó el cielo del norte de México y estalló sobre el estado de Chihuahua. Llovieron miles de fragmentos, más de dos toneladas en total, cerca del pueblo de Pueblito de Allende. Es la condrita carbonácea más grande encontrada en la Tierra y una de las rocas más estudiadas de la historia.
En su interior aparecieron inclusiones ricas en calcio y aluminio, los sólidos más antiguos que se conocen, que sirvieron para datar el origen del sistema solar. Llegó, además, meses antes de que los astronautas del Apolo trajeran las primeras rocas de la Luna, así que los laboratorios estaban preparados para analizarla.
Agua y moléculas de la vida
Las condritas carbonáceas contienen minerales con agua y compuestos orgánicos. En el meteorito de Murchison, caído en Australia en 1969, se identificaron decenas de aminoácidos, los componentes de las proteínas. Por eso se piensa que estos meteoritos pudieron aportar a la Tierra primitiva parte de su agua y de las moléculas que hicieron posible la vida.
Las misiones espaciales lo están confirmando: las muestras de los asteroides Ryugu, traídas por la sonda japonesa Hayabusa2 en 2020, y Bennu, traídas por la estadounidense OSIRIS-REx en 2023, se parecen mucho a las condritas carbonáceas más primitivas.
Una condrita famosa por accidente
Los estudios químicos de los restos del asteroide de Chicxulub, el que acabó con los dinosaurios hace 66 millones de años, indican que probablemente era una condrita carbonácea.
Cómo reconocer un posible meteorito
- Pesa más que una piedra normal de su tamaño.
- Suele atraer un imán, por el hierro que contiene.
- Tiene corteza de fusión: una capa exterior negra o marrón, a veces con marcas como huellas de dedos.
- No tiene burbujas ni agujeros, a diferencia de la escoria o de algunas rocas volcánicas.
Si crees que has encontrado uno, puedes consultar al Instituto de Geología de la UNAM o a los museos de ciencias de tu región.
