La leyenda de la Llorona para niños: versión corta y sin sustos de más

La Llorona es una de las leyendas más famosas de México y de toda América Latina. Aquí te la contamos en una versión pensada para niños: con un poquito de misterio, pero sin sustos de más. Al final encontrarás preguntas para conversar en familia o en clase.

Niño leyendo un libro rodeado de peluches
«Caught Reading», de John-Morgan. Licencia CC BY 2.0, vía Openverse.

La leyenda de la Llorona, contada para niños

Hace muchos, muchos años, cuando la Ciudad de México tenía calles de piedra y faroles de aceite, los vecinos empezaron a oír algo muy extraño. Todas las noches, cuando sonaban las campanas de la catedral y la gente se metía en sus casas, se escuchaba un lamento larguísimo: «¡Aaay, mis hijos!».

Los más valientes se asomaban por las rendijas de las ventanas y veían pasar a una mujer vestida de blanco, con un velo que le cubría la cara. Caminaba despacio, sin hacer ruido, se arrodillaba en las plazas y seguía hasta la orilla del lago, donde desaparecía entre la niebla.

Nadie sabía quién era. Algunos decían que había perdido a sus hijos por un descuido terrible y que, de tanta tristeza, no podía dejar de buscarlos. Otros contaban que su amor la había abandonado y que lloraba porque se había quedado sola. Lo que todos sabían es que no era mala: estaba muy, muy triste.

Con el tiempo, las abuelas empezaron a contar su historia a los niños para que no salieran solos de noche ni se acercaran al río. Y así, de abuelas a nietos, la leyenda ha llegado hasta hoy.

¿Qué nos enseña la leyenda?

  • A cuidar a quienes queremos. La Llorona llora por no haber cuidado a sus hijos cuando pudo.
  • A pensar antes de actuar. Cuando estamos muy enojados o tristes, podemos hacer cosas de las que luego nos arrepentimos.
  • A ser prudentes. No es buena idea andar solos de noche ni jugar cerca de ríos o lagos.

Preguntas para conversar

  1. ¿Por qué crees que la Llorona estaba tan triste?
  2. ¿Qué harías si oyeras un lamento de noche? ¿A quién se lo dirías?
  3. Muchas leyendas sirven para que los niños tengan cuidado. ¿Conoces otra?
  4. Si pudieras cambiar el final de la historia, ¿cómo sería?

Un dato curioso

La leyenda de la Llorona se cuenta en casi todos los países de América Latina, pero en cada uno cambia un poco. En Guatemala dicen que su grito engaña: si suena cerca, está lejos, y si suena lejos, está cerca. Puedes conocer más versiones en la leyenda de la Llorona en versión corta.